MINISTERIO DE ADMINISTRACIÓN

La Palabra de Dios dice: “se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel y digno de confianza” (1ª Corintios 4:2). Además dice también: “Cada uno, según el don que ha recibido, minístrelo a los demás como buen administrador de la multiforme gracia de Dios” (1ª Pedro 4:10).

Cada uno de estos textos habla de lo que se espera de los buenos administradores, gracias a Dios en nuestra Iglesia hemos contado siempre con excelentes administradores. Yossani Castro, Selene Chamerry, Ana Ruth Rodríguez, Abdiel León, Hugo Castro y Luis Dávila, son hermanos que en los últimos diez años de vida de nuestra Iglesia han puesto sus dones al servicio de nuestro Dios en la Administración de los tesoros de Dios. Todos han sido testigos de obras maravillosas que Dios ha hecho entre nosotros, también han sido testigos de los tiempos difíciles que  Dios nos ha permitido vivir. Con gran gozo en mi corazón puedo decirle que cada uno de ellos fue hallado fiel y digno de toda confianza. Doy gracias a Dios por sus vidas y le invito a observar los principios y proyectos que este ministerio tiene actualmente.

El Ministerio de Administración y Tesorería tiene como objetivo aprovechar al máximo los recursos con los que cuenta la Iglesia. Su tarea principal es optimizar el uso de lo que tenemos, de manera eficiente y acorde a la realidad en la que nos encontramos. El ambiente nacional y hasta el internacional, de crisis económica, nos llevan a establecer políticas de austeridad, lo cual mengua un poco el desarrollo de los demás ministerios, sin embargo, no dejaremos de trabajar y avanzar, pues Dios nos ha dotado de un excelente edificio propio que nos evita pagar una renta. Además tenemos una congregación que cada día se perfecciona en el Nombre de Jesús, que tiene una gran creatividad para desempeñar un trabajo digno de nuestro Dios.

Es prioritario para el Ministerio de Administración y Finanzas, obedecer la voz de Dios para tomar decisiones que les permitan utilizar eficientemente los recursos que el Señor provee a nuestra Iglesia, a sí como fomentar y mantener la armonía entre los trabajos de los ministerios dela Iglesia.

 

 

Los Principios del Ministerio son:

  1. Establecer el trabajo unificado entre Administración y Tesorería
  2. Revisar la viabilidad de los aspectos organizacionales y financieros de cada Ministerio
  3. Organizar las funciones de cada Ministerio
  4. Supervisar y establecer mecanismos de control a los planes de trabajo de los ministerios, para acompañarlos y proporcionar la vinculación entre los mismos con la finalidad de dar cumplimiento por lo menos a un 80% de lo diseñado.
  5. Rendir informes periódicos de los resultados de las estrategias de cada ministerio a la congregación.